domingo, 22 de enero de 2023

Riesgo

 El futuro para mí, en algún sentido no existe, 

y sin embargo, cada nuevo día es fruto de él. 

Me muestra imágenes que no deseo replicar,

como ejercicio de que nuestro tiempo es limitado, 

y que no quiero morir en una cama fría, 

sin haber intentado 

hacer

todo lo que me he propuesto hasta ahora. 

La muerte es mi señal de despertar en el presente, 

de ponerme en movimiento,

y decirme; aún hay tiempo, 

no todo está perdido. 

Si todo fue necesario, no es un campo del cual tenga conocimiento ni certeza,

solo sé, que lo pasado no me incumbe, 

y que mi deber es conmigo mismo, ahora, hasta el día de mi muerte. 

La muerte como recordatorio, la muerte como despertar, 

el tic-tac no espera a nadie, y que triste es quedarse quieto , 

ante un camino de infinitas posibilidades.


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