miércoles, 28 de febrero de 2024

 Ni lo más temible

sin ti

seria suficiente.

No paro de soñar

y realizar mis deseos

creídos imposibles

para mi.

Desde montañas

hasta ríos

sumo energias

para mi interior

en la completa oscuridad

frente al mal clima

frente al canto de las aves.

Me estoy bajando de esa nube, de esa cumbre

y no volveré a subirla más.

Me voy a explorar

otros territorios.

Prometían atardeceres esas vistas,

más solo había inclemencia. 

Aún no me atrevo a iniciar ese otro ascenso

pero me estoy preparando 

para ello. 

Pronto surcaré esos rastros 

que trazaron otras almas

y conducieron a un sentido

entre toda la ambiguedad

y la modernidad diaria. 

lunes, 26 de febrero de 2024

 mi capacidad emocional

no soporta tanto cauce encima

he cargado más de lo que puedo llevar

lastre innecesario

que no puedo soltar

pues se aferra a mi

como hogar de invierno. 

Las veces que intenté

responder al mundo

no me sostuve de pie

y regresé a casa fácilmente

envuelto de todo.

Mi congoja es fecunda

se renueva cada cierto tiempo

y esparce sus raices

sobre los tejados

germinando con la lluvia

cantando a la nostalgia.

Ya no miro a las golondrinas

aunque vienen a mi encuentro

pues tenemos una promesa

de la que no he podido cumplir mi parte.

Son recordatorio

de que me espera un nuevo mañana

y nuevos senderos que quiero explorar. 

Mi pasión está entre paisajes

entre valles extensos

entre silencios distintos

entre cumbres que observan

el progreso continuar. 

Se me hace urgente la subida

para mirar más de cerca

las nubes de mis pensamientos

los cielos de mis sentimientos

las esperanzas de las aves

y su lejano contemplar.

Estoy de nuevo en mi cotidianidad

y sigo soñando 

con los valles y las montañas

pero esta vez,

no quiero regresar

con las manos vacias

esta vez 

cuando vuelva

les contaré que me logré

ver de un modo distinto

que aprendí a sentirme bien

que logré amar más lo que soy. 

La próxima luna llena

en que nos encontremos

les hablaré lo que me costó

ser el resultado de mis huellas

que sigo buscando. 

domingo, 25 de febrero de 2024

 En la extensión del viaje los caminos obligan a volver a uno. Haciendo planes desde la paz para ejecturar en las tormentas. Acciones que conllevan suuestos cambios, se hacen visibles entre grandes extensiones de pampas en la Araucanía, pienso, que es posible sentirme bien. Las promesas que hice mirando las estrellas, espero no olvidarlas.

viernes, 23 de febrero de 2024

 mi voz no es ni será un martillo estridente

pues todo lo que evoco

es solo el rastro de erosión

y no raices entramadas

que suscitan caminos

a lo reciente o lejano. 

No suelo comprender más allá

pues me atasco en la rutina

y en mis propios laberintos

sin conducirme nunca

hacia una salida definitiva

más bien voy encontrando

ciertos lugares para descansar. 

En mi torpeza de vivir

añoro lo indecible

entre cordilleras y valles

entre amaneceres y rios. 

Al eco no responde nadie,

al eco, no responde nadie. 

En el salvaje paisaje 

escondido entre montañas de araucarias

y glaciares que cruzan bastos territorios

hablo y pienso solo 

sobre cuestiones que indagan

mi proceder

mi sentido

ausente de toda actividad social

presente en soledad absoluta. 

Dia a dia resisto la intemperie

sin cortaviento de montaña

sin suficientes dias de sol en mi ventana.

Me es fácil subir

pero me es temible regresar. 

Valoro el instante de valor

cuando me enfrento a los rastros

de las continuas erupciones 

que no paran de devastar

que se extienden densidades

entre profundos bosques inexplorados. 

Si mi huella pudiese llegar

poseeria mi regreso

a quien no pude lograr ser

y sin embargo sigo

adentrandome cada vez más

hacia ese verde. matiz infalible.

A nadie le he podido contar quien yo soy

ni siquiera a mi mismo

me falta mucho aún

por leer ese libro

que me cansa tras dos párrafos

que me golpea tras unas pocas verdades

pero esta noche

antes de irme

quiero dejar otra oración 

pues la esperanza no está escrita aún

y la invito

desde todo el dolor

a hacerse presente. 

Sin motivo alguno para esto

encierro lo transcurrido

y lo guardo hasta mañana

esperando que pueda

germinar sin marchitarse

tras un intenso clima

tras una devoradora tormenta. 

Nací de una vertiente amplia y soñadora

que deseo recuperar

y empaparme de lucidez.

No terminaré hasta llegar

no escaparé más

hasta conocerte. 



domingo, 11 de febrero de 2024

 Silencio repugnante de los hombres en la añoranza del encuentro, lloro sangre, desde la sabia de este arrayan. Entre el graznido y la penumbra, entre lo patagónico y lo desértico, sigo buscando. Bastan un par de pasos para perderme en la densidad de estos senderos que solo vuelven a mi. Visité paisajes donde las cumbres me hablan de otros tiempos, pero no del vivir. Mis sueños me hablan de posibilidades, mas amanece y me golpean. No hago caso a mi dolor ni a un lugar de espectros.

Que será de la mañana esperada

del techo de lluvia 

del beso de despedida.

No necesito saberme

no necesito sentirme

ha sido extenso el camino

al cual no logro hacer cumbre

sin poder tocar

y descansar

sigo mirando

y no lo encuentro. 

Tras los secuestros del silencio

tras los secuestros de la rabia.


Desde otro stiempos he venido a caer en cuenta de mi cansancio, de mi grito de desesperación, de mis deseos y gesticulaciones incidentales. No me sirve quedarme esperando a nadie, mi anhelo siempre es regresar. 

Mi incumbrencia es más temporal, aquí y más allá. Saltando troncos torcidos y remas que estrechan caminos

He venido a caer en cuenta

de mi profundo dolor. 

Deseo dejar el deseo

Deseo olvidar

mi continua espera

pues ya no sigo con las mismas ganas con las que comencé, es tiempo de abandonarse. 

La vertiente olvidada

seguirá decantando

perdiendose en bosques insondables donde no tengo permitido entrar pues no los deseo transitar.

Basta ya,

es suficiente.