La lejanía hecha gente
no incorpora lo solicitado
del mercado, del dinero y el tener.
Entre panfletos y telemarket
se pierde el pasado y la memoria
escondida en el bolsillo.
El mundo es y la vida también
y la magia y la sorpresa
escaso ejercicio olvidado.
Ya no hay nada que cosechar
pues estoy conforme.
No existe soledad en mi multitud
solo la gloria
el agrado
el ser feliz,
mientras en las casas
abundan las historias
de quienes marchan cada mañana
con los sueños intactos.
Con la rabia con sangre
en la mordedura del silencio.
Me visto cada dia con un ser distinto
y no esucho el murmullo
de quienes nunca conocieron
más que su vida y la de sus cercanos.
Esta muralla me queda bien
esta muralla me queda bien.
Vástago de la tendencia y la elegancia
estoy conforme
y sin deseos de morir.
Cuando todo me pasa
lo veo inmediato y simple
pues paso de todo
y sigo viviendo.
No me agrada la diferencia
esta posición
es mi raiz.
Sin escándalo
sin saber
aqui me siento hasta la eternidad
entre el frío y el recuerdo
esperando mi hora
sin haber sufrido la tortura
de la memoria y sus lamentos.
Con la tristeza opaca
con la mirada en posición
abandono el deseo
que nunca regué
por miedo a sufrir
los lamentables destinos
de mis hermanos olvidados.