viernes, 8 de marzo de 2024

 y el rencor, hoy vuelto en tristeza

no podrá siquiera expresarse ya

en el fervor que tenían mis días

antes del arribo del eclipse de hoy. 

E.I

viernes, 1 de marzo de 2024

abriendo y cerrando diversas heridas

las circunstancias permiten

reaccionar a tiempo

y no perder rastro ni huella

tras un aguacero. 

Vacío incompleto 

que deseo anexar

a este presente en transformación. 

Esos árboles dormidos

esperan ser percibidos

y enfrentados al mañana

queridos por el tiempo.

En desacuerdo con estas realidades

transito el devenir

entre escombros y plegarias

resisto la fuerza

o la ola asimiladora. 

No moriré bajo una mirada culposa

que no observó  sus ensoñaciones

cada atardecer.

Me preparo otra vez,

allá voy.