miércoles, 21 de junio de 2023

 Creo que nunca me llegaré  a sentir del todo bien, 

y me parece ridículo pensarlo ahora,

pues estuve mucho tiempo

obesionado con cambiar

mi condición dada por naturaleza.

Esta noche tengo esta lluvia, 

esta acera mojada y esta ventana,

que se abre de par en par

para abrazar el frío

para abrigar la desdicha

para recibir el dolor y la ilusión muerta

de la recomposición.

Suena la misma trompeta, 

fumo el mismo tabaco, 

pienso y repienso las mismas cosas, otravez.

Las interacciones virtuales que suceden ya no hacen ruido en mi bolsillo, 

estoy solo y pretendo estarlo hasta tarde esta tardía noche, 

ajeno a la luna trastocada,

ajeno a las promesas efímeras al caer la mañana,

ajeno a las expectativas que nunca podré cumplir.

Con baterías y bombos recibo la visita de la emoción,

con el trompetazo más emotivo, lleno una hoja en blanco, 

con el piano más lastimero

permito que el viento,  atraviese mi espalda mojada esta nueva velada.

Con el paso más furtivo me transporto entre transporte público y sombrías miradas. 

Cambié de hogar y de lugar y de personas,

pero siempre conservo intacta mi memoria, 

por si tengo que acaso ensuciarme las manos,

por si poseo acaso el atrevimiento de poner otravez la otra mejilla.

Ya no sueño con una segunda infancia en el lugar donde mataron tanta gente,

tampoco siento orgullo de mi procedencia, 

pues nunca tuve el valor para afrontar el maltrato, 

pues nunca tuve el valor para salvar algún que otro amigo de la peste. 

Me sorprendo cuando me llegan sus noticia en cada visita a sus calles, 

espero nunca recibir la de la muerter de mi primo,

ni tener que visitar la esquina donde  será recordado para siempre en un mural. 

Se supone que debo seguir adelante,

pero la nostalgia me es fácil y no se me quita de encima, no sé olvidar realmente.

Hace momentos lloraba, ahora río de verguenza, 

las ofensas no se me quitan,

las cicatrices quedan,

y el tiempo corre y sigue sin mirar nunca atrás. 

Quisiera dar un final a esto para conformidad mía,

pero si soy sincero no creo que sea posible, 

mi vida es un largo poema que nunca terminará

y en donde no hay enseñanzas que rescatar,

ni mucho menos, expresiones y estéticas las cuales aplaudir. 

Solo me queda irme de aquí y vivir esta noche hasta su fin,

solo me queda prender otro tabaco y esperar, a que mañana,

todo vuelva a comenzar. 

Aunque no sea posible cambiar,

aunque no me sea dada la dicha de habitar una buena salud mental. 

Hoy es solo otro dia donde expreso hasta el cansancio,

lo que me es incomprensible.  




lunes, 19 de junio de 2023

 Y hoy no sé qué palabra escoger

Para definir

Este llanto mío.

Solo sé que viene de muy adentro

Y que no puedo sostenerlo mucho tiempo.

Solo sé que quiero soltarlo

Y despedirme para siempre de él,

Matando sus ilusiones,

Riéndome de su porfia.