jueves, 18 de enero de 2024

No, no es así.

 No es así

no aguardo una caricia por la mañana

ni un abrazo por las tardes

ni un silencio

tras las ventanas.

Espero al río correr

por cada parte de mi piel

congelándome por dentro.

Este fuego prendido

desde la mitad de mi vida

contiene la investigación

que intento resolver cada atardecer.

Se levantan las verdades

por la vertiente de los oidos

por los fojalles del silencio.

Mis vocales no pueden pronunciar

en tales términos,

se impacientan

ante el estrés y la congoja.

Tras aquella cortina

te espera siempre

lo que olvidaste.

Cada cerro que subí

y pisé y respeté 

fueron los caminos

para llegar

hasta el punto de no-retorno. 

O me espera la cumbre,

o me espera el regreso.

Este único camino

que llevo subiendo

años en mi andar

requiere ser alcanzado. 

Entre el antiguo silencio

junto a los que quiero

pondré fin

a esta obsesión viajera.

Me arrodillo ante mi destino

y regreso como aquel

que nunca

debí olvidar,

que siempre debí ser. 

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