Estoy viviendo tiempos vertiginosos,
siempre creí que viviría en el mismo macetero,
fortaleciendo mis raíces, sobreviviendo solo el invierno,
pero no, estaba equivocado, pues existe.
Existe un bosque, existe mas que un bosque,
siempre tuve miedo de los cambios
o a definirme a través de la adultez,
empero, aunque llore sabia por mi tronco,
quiero sentir la fuerza del alerce escondido
sobreviviente del millón de puestas de sol.
Espero ser el hongo de la humedad
que sobrevive a la primavera,
el zorrito de la espesa quila,
El hued-hued de canto gutural,
el chucaito de las mañanas,
en este nuevo ciclo del retorno a las esperanzas
en este nuevo ciclo de aferrarse
al gran bosque interior.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario